7 MENTIRAS VENENOSAS SOBRE VALCÁRCEL RECUPERADO

1) El edificio Valcárcel está en ruinas y es un peligro para las personas que en él entren ¡MENTIRA! Hemos explicado por activa y por pasiva que encargamos (¡y pagamos a escote!) un estudio técnico a unos arquitectos. El informe, sellado y en regla, demuestra que no existe peligro estructural, que el esqueleto de nuestro Valcárcel está sano y que no hay riesgo de derrumbe. Ese documento está, por supuesto, en poder del juez. Aquí el peligro, fortuito, es el mismo que puede haber paseando por las piedras caleteras o en el “ojopatio” de mi tía Enriqueta.

2) En Valcárcel sólo hay okupas, perroflautas y vagos ¡MENTIRA! Con todos nuestros respetos al movimiento “Okupa”, a los perros y a los flautistas, pero en Valcárcel entra y participa gente de toda condición y pelaje. De niñas pequeñas a señores que peinan canas. De jóvenes parados a profesores de universidad. De amas de casa a pibitos comparsistas. De vecinas del barrio de La Viña a Erasmus extranjeros. Hay actividades para todos los gustos y deseos. Pueden ustedes venir una tardecita cualquiera y comprobarlo. Eso sí: ni violent@s, ni racistas, ni homófob@s, ni intolerantes, ni sexistas… esa gente que se quede fuera. Ah, y la gente aprovechada, caradura, oportunista e insolidaria, tampoco nos cae bien. Y, ya sabes, nada de alcohol ni drogas ¡Mantén tu mente despierta!

3) Son un colectivo dividido y resquebrajado, que no se pone de acuerdo ¡MENTIRA! Sería imposible llevar adelante la gestión y mantenimiento de un espacio tan grande como Valcárcel si no existiera una voluntad común, una unión clara de energías y un proyecto consensuado. Y no sólo eso: desde el principio hemos evitado que dentro del edificio haya símbolos políticos. Aquí cada una es de su madre y de su padre y cada uno tiene sus propias ideas políticas, pero lo que no nos une, ya sabemos que nos separa. Por eso nuestras banderitas y pegatinas partidistas las dejamos mejor en casa. La inteligencia colectiva sólo funciona trabajando codo con codo.

4) Estos se han montando allí su hotelito privado ¡MENTIRA! En Valcárcel no hay nadie viviendo. No es una vivienda. Es un Centro Social que se abre por la mañana y se cierra por la noche. No es “propiedad” más que de quien lo trabaja y lo usa. La tenencia de las llaves es rotativa: cambian constantemente de responsables por turnos ¡y tenerlas acaba siendo más un marrón que un privilegio! Y Valcárcel no es un sitio de ocio o de relax. Es un espacio para la cultura, el encuentro, el debate, las artes, la educación, el pensamiento libre, la transformación social y, sobre todo, es un sitio para el trabajo. No el trabajo asalariado, sino el trabajo bonito.

5) Sus asambleas son cerradas, se organizan secretamente y no dejan entrar a la prensa ¡MENTIRA! Todas nuestras asambleas son abiertas, todas las actas se hacen públicas en Internet, a las reuniones de los grupos de trabajo pueden asistir hasta nuestros amiguitos de la policía secreta y todas las actividades son absolutamente libres, abiertas y gratuitas. Si alguna vez hemos desconfiado de la prensa y hemos preferido no hacer declaraciones a algunos medios concretos o no aparecer en sus fotos es por razones de tipo jurídico o, simplemente, porque algunos medios han sido tan hostiles y dañinos con nuestro proyecto que no había ganitas ni de verles la cara. Pero eso no ha sido, desde luego, la tónica habitual.

6) El entusiasmo inicial ha decaído y ahora apenas hay actividades  ¡MENTIRA! No sólo no ha decaído la actividad sino que en los dos últimos meses nos ha dado la sensación de que podíamos desbordarnos. Decenas de propuestas nos han llegado solicitando espacios, en cada asamblea semanal aparece nueva gente proponiendo nuevas ideas, actividades, sugerencias. Es ahora, cuando se cumple medio año de arrancar el proyecto, cuando comenzamos a sentir plenamente que Valcárcel está siendo naturalizado por la gente, usado sin miedo y con ilusión por el barrio y, en fin, recuperado por el Pueblo.

7) Un grupo de cabecillas controla todo y son quienes toman las decisiones y dan órdenes ¡MENTIRA! Esta ha sido la última falacia que hemos tenido que leer sobre nosotr@s. Precisamente, si algo late en lo más hondo del corazón de Valcárcel Recuperado es la voluntad firme de aprender a relacionarnos y auto-organizarnos de una manera nueva, para la que nunca fuimos educad@s, pero que vamos poco a poco construyendo: el asamblearismo horizontal. Una persona un voto. Todo decidido por consenso. Oyendo a quien no piensa como tú, respetando la palabra de quien sabe y de quien no, escuchando a quien tiene experiencia y a quien acaba de llegar. Estamos poniendo en experimentación la Democracia Directa. Nadie ordena, nadie obedece. Y, aunque a veces esto requiera muuuuucha paciencia, tod@s nosotr@s creemos firmemente que eso es posible y que la gente, sin jerarquía ni mandos, puede unirse, pensar y hacer en común. A eso es a lo que estamos aprendiendo. Eso es el alma, el sentido y el pequeño milagro de todo esto. Y tú y yo sabemos que eso y sólo eso es lo que realmente les preocupa y les da miedo a los enemigos de Valcárcel Recuperado.

Todo lo demás son sólo mentiras venenosas.

NO LES HAGAS CASO. VEN Y VÍVELO

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2 Respuestas a “7 MENTIRAS VENENOSAS SOBRE VALCÁRCEL RECUPERADO

  1. Pingback: Con la venia » Archivo » 7 mentiras venenosas sobre Varcárcel

  2. ME PARECE ESTUPENDO LO QUE ESTAIS HACIENDO. GRACIAS POR ABRIR MUCHAS MENTES QUE ESTABAN OXIDADAS. VALCARCEL ES DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO……SALUDOS

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